
Mi última entrada fue hace ya varios meses. Simplemente no tenía ganas de iniciar sesión en "blogger", mucho menos de plasmar mis ideas en una entrada. Creo que tuve mis cinco minutos de apatía, negatividad y desánimo. Algunas cosas han cambiado; en estos meses tuve la oportunidad de establecer nuevos lazos de amistad, pasé por varios cambios personales y puedo decir que, para enero de 2010, me siento muy cuerda, muy sobria.
Básicamente estoy aprendiendo a desprenderme, a saber de quién dependo y a ser fiel a quien nunca me ha fallado. Estoy aprendiendo a ahondar en los consejos del sabio y a descartar lo que no me edifica, estoy aprendiendo a definirme.
En verdad Dios usa todo para pulir nuestro carácter, cuando pensamos que ya sabemos todo sobre nosotros mismos llegan las pruebas y nos sacan de nuestra comodidad. Y en verdad es precioso perder esa comodidad, tomarnos unos segundos, minutos, meses, o lo que sea necesario, para ver lo engañoso que es nuestro corazón, para mantenernos humildes y saber de dónde salimos y en dónde podemos caer, para sabernos imperfectos ('pero perfectibles'- NC).
No puedo esperar a ver en qué terminan mis paseos por fuego, pero puedo decir que Dios está sonriendo, porque sabe en quién me voy a convertir.
